La
ministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña,
anunció que impulsará una Ley Federal
que tome en cuenta el derecho universal a la salud,
que garantice la igualdad para que todos los argentinos
accedan al máximo nivel de calidad de vida y
que contemple la participación protagónica
de las comunidades y los ciudadanos como factor de democratización
y transparencia del Estado.
Ocaña formuló el anuncio al firmar la
Estrategia de Cooperación Técnica con
la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
para el período 2008-2012, una iniciativa global
destinada a que la OPS y la Organización Mundial
de la Salud (OMS) colaboren con el fortalecimiento de
las prioridades de salud de los países.
La Estrategia de Cooperación con la Argentina
fue suscripta por la ministra Ocaña y por la
doctora Mirta Roses, directora de OPS, quienes acordaron
las estrategias prioritarias de salud para los próximos
cuatro años que recibirán apoyo de la
organización. “Queremos garantizar desde
las políticas públicas el derecho a la
salud como un derecho humano inalienable”, dijo
Ocaña en la reunión de la OPS llevada
a cabo en Washington.
Para
lograr los objetivos, se impulsará una Ley Federal
de Salud, que tome en cuenta el derecho universal a
la salud, que garantice la igualdad para que todos los
argentinos accedan al máximo nivel de calidad
de vida y salud y que contemple la participación
protagónica de las comunidades y los ciudadanos
como factor de democratización y transparencia
del Estado.
Los puntos principales del la estrategia, que fue previamente
consensuada con provincias y organizaciones sociales
de la Argentina, apuntan a disminuir la mortalidad materna
y la infantil y los casos y las muertes producidas por
enfermedades transmisibles (como la tuberculosis, el
Chagas, el Síndrome Urémico Hemolítico,
el VIH/SIDA, el dengue, la fiebre amarilla, las infecciones
intrahospitalarias) y no transmisibles (como la hipertensión
arterial, la diabetes, los trastornos mentales, el abuso
de drogas y el tabaquismo, entre otras).
Graciela
Ocaña también se comprometió junto
con la OPS a que la tasa de muerte de chicos menores
de cinco años (que en 2007 se ubicó en
14,6 por cada 1.000 niños nacidos vivos) baje
a 9,9 en el año 2015. El Ministerio de Salud
de la Nación además priorizó mejorar
el acceso y la atención de la
población socialmente más vulnerable (como
la población aborigen) y el mejoramiento de las
condiciones de vida y salud en la Cuenca Matanza-Riachuelo.
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